La seguridad. El desarrollo de las redes de transacciones económicas y la cada vez mayor facilidad para recolectar y distribuir información por medio de Internet hace de éste un asunto muy importante, ya que se hará más uso de la red para llevar a cabo transacciones de carácter económico. Adicionalmente, el valor de la información–conocimiento se incrementa, por lo que resulta fundamental desarrollar infraestructuras seguras para el resguardo de la misma.
Las aplicaciones de misión crítica también requieren de una mayor seguridad, asimismo, con el objeto de lograr estados de latencia cero (es decir, contar con información al instante para dar la respuesta adecuada a cada hecho que ocurre), se hace necesario incrementar cada vez más mejores componentes de seguridad. Finalmente, los siniestros provocados por diversas circunstancias deben ser previstos y manejados desde un enfoque de seguridad integral.
Privacidad. En España se discute hoy una ley sobre Internet donde la aprobación de ésta podría poner en entredicho la privacidad de las personas entre muchas otras cosas más. Hace falta legislar en el país al respecto; en gran medida, el desarrollo de las nuevas tecnologías que se apoyan en Internet deberían ser enmarcadas en una ley específica. La privacidad de los usuarios de Internet es fundamental. La información de carácter personal, los hábitos y los patrones de consumo deberán ser considerados como información de carácter confidencial.
Arquitectura para servicios a través del web o Web Services. Esta tendencia genera un cambio radical de las áreas responsables de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) de las organizaciones, donde las funciones de estas áreas pasaran a ser generadoras de estrategias e innovación más allá de las funciones como actualmente las conocemos. Aquí la arquitectura de aplicaciones XML, la convergencia de ASP con protocolos de comunicación más eficientes y servicios de banda ancha tendrán un papel fundamental.
Desarrollo de las plataformas de Software Libre y “Open Source” (sistemas y aplicaciones de código abierto). A pesar de que todavía acerca de esta propuesta alternativa (y para ello tenemos como ejemplo la reciente discusión de Stallman e Icaza por las declaraciones de éste último acerca de la arquitectura .Net de Microsoft), ésta es una tendencia que inevitablemente revolucionará la industria en el futuro inmediato, la disminución en los costos de inversión por licencias de aplicaciones así como en los de sistemas operativos y el desarrollo de aplicaciones más eficientes y robustas, se habla inclusive del desarrollo de soluciones como ERP y CRM bajo esta arquitectura, harán de esta tendencia una buena opción para aquellos que tienen una capacidad de inversión muy estrecha pero valoran el impacto positivo que tienen las TIC en sus organizaciones.
En cuanto a soluciones se refiere CRM, Bussines Intelligence y Knowledge Managment se destacan en cuanto al desarrollo tecnológico que han logrado y la accesibilidad que van adquiriendo en sus precios, esto permitirá que cada vez más organizaciones hagan uso de tan importantes herramientas. Es conveniente mencionar el sentido estratégico que tienen estos componentes para lograr el paso de convertir la información procesada en conocimiento, posibilitándose así la innovación y creatividad dentro de la organización, determinándose entonces que estas soluciones son factores críticos y estratégicos.
Como se ve, el futuro de las TIC está alrededor de Internet y la convergencia de un conjunto de tecnologías de telecomunicaciones con un marcado énfasis a los llamados Web Services. Ahora bien, ¿cuáles son las mejores opciones para nuestras organizaciones? En primera instancia, debemos recordar que la ola de las modas es muy tentadora, aunque también muy peligrosa. Las tecnologías emergentes y la convergencia de diversos conceptos y tecnologías están haciendo un hito en la industria. Lo más sensato es preparar a las organizaciones para enfrentar estos cambios y esto no necesariamente implica la adquisición de la tecnología más novedosa. Haciendo un análisis de las tendencias y poniendo como contrapeso el nivel de uso y desarrollo de TIC en nuestra organización, podemos desarrollar una estrategia que nos permita transitar este momento con inversiones seguras y eficientes; para ello, debemos siempre tener en mente el rumbo trazado para nuestra organización por la planeación y los objetivos estratégicos así como nuestra capacidad de inversión. Seguramente las inversiones realizadas de esta manera nos darán mayor eficiencia y nos permitirán un posicionamiento tecnológico para lograr ser más competitivos.
Finalmente, sobra decir que en México la mayoría de estas tendencias aún no han madurado, por lo que tenemos la posibilidad de planear y prepararnos para estos cambios